No. 69 Proyectos y Experiencias

Pensar en la escuela luego de veinte años de la promulgación
de la Ley General de Educación, nos remite a reflexionar, entre otras
cosas, sobre:
- Cómo los objetivos de la educación cobran vida en la
formación humana.
- A través de qué estrategias se conectan los saberes que
circulan en la escuela con los intereses de conocimientos de
los sujetos.
- Los procesos constantes de actualización y formación docente.
- De qué manera la práctica pedagógica rompe el esquema de
las 4 paredes del aula, para crear procesos de investigación e
innovación educativa interculturales.
- Qué lleva a que los procesos educativos sean dinámicos y
respondan a los retos de la sociedad de la información y la
comunicación.
- Los modos en que se expresa el currículo y la selección
cultural de conocimientos, acumulados y repertorios sociales.
- La forma en que las estrategias pedagógicas y didácticas se
conectan con el entorno e implican mejores condiciones de
calidad de vida escolar, familiar y comunitaria.
Estos son tan sólo algunos de los temas a los que hoy por
hoy nos invita la reflexión sobre la escuela. Por ello, la presente
edición está dedicada a interrogar el aula a partir de los quehaceres
de maestros y maestras que hallan, desde el desarrollo de
experiencias y proyectos, la forma para hacer de la educación una
aventura que se proyecta hacia el acceso y la transformación del
conocimiento, la ciencia y la cultura, a través de las experiencias de
la vida misma.
Pero, ¿por qué avivar el sentido de la educación a partir de
las experiencias de aula y los proyectos pedagógicos?, porque
consideramos que estas dinámicas son las que promueven otros
significados, lenguajes, interacciones, redes y vínculos entre
estudiantes, maestros y comunidad en general, y hacen que
la labor educativa se enriquezca al combinar los intereses de
conocimiento con las vivencias cotidianas de los niños, niñas
y jóvenes, trascendiendo el mero activismo que muchas veces
impera en nuestra labor como docentes.
En este sentido, se presentan artículos que revisan cómo se
adelantan distintos procesos investigativos en la formación docente
inicial en Argentina, en ellos, antes de preguntar por las habilidades
del maestro, se nos revela que es la actitud y el deseo de innovar lo
que constituye la materia prima para el desarrollo de un quehacer
pedagógico capaz de estar en constante actualización. Este número
también comparte una experiencia basada en el diálogo y la
investigación-acción entre estudiantes y docentes de primero de
primaria en una escuela de Bogotá, en ella se aborda la importancia
de aprender a cuidar y ser cuidado como parte de los procesos de
convivencia con los otros, teniendo en cuenta el sentido ético del
acto educativo.
Tres artículos hacen una lectura crítica del desarrollo
de proyectos de aula como fuente de construcción de saber
pedagógico, en la que se destaca la importancia de la planeación,
el desarrollo y la socialización de propuestas que integran
diversos actores, para problematizar el contexto y, con él, sus
potencialidades y dificultades. De este modo, se reflexiona sobre
la relación aprendizaje-enseñanza, para entender que es posible
renovar integralmente las prácticas escolares, al realizar proyectos
de aula basados, entre otros aspectos, en: el reconocimiento
de las ideas y saberes previos de los educandos, la inter y
transdisciplinariedad, el trabajo colaborativo, la negociación de
intereses, la articulación de teoría y práctica, el uso de las TIC, y la
sistematización y evaluación de los procesos.
Estos elementos, descritos a nivel teórico y conceptual, se
hacen evidentes en una experiencia de lectura de cuentos realizada
en una escuela de Susques, Provincia de Jujuy, Argentina, cuyo
eje central es el seguimiento personalizado y la atención de las
necesidades propias de los estudiantes con mayores dificultades
personales y sociales. Desde una perspectiva afín, esta vez desde
un “Planetario Móvil” en una escuela básica de Brasil, también
podremos comprender cómo se pueden potenciar las prácticas
alfabetizadoras entre niños y adultos, y, desde la educación
pública mexicana, nos acercamos a la importancia de generar
espacios pedagógicos para la prevención del bullying en la edad
preescolar, esto a partir del juego de roles, que logra potenciar lazos
prosociales en niños y niñas.
Estas experiencias y proyectos no sólo permiten interrogar
las intenciones formativas de los procesos educativos, sino
que nos muestran cómo hacerlo y también permiten ver que
distintas dinámicas, como la investigación-acción, la etnografía,
las narrativas, el juego, la lectura y la escritura o el diálogo
intercultural, alientan metodológicamente y/o didácticamente
estas propuestas en contextos educativos críticos, que se nutren,
por ejemplo, de los planteamientos de autores como Freinet, Freire,
Dewey, Piaget, Vygotsky, Litwin, Giroux, Jolibert, Solé, Bralavsky,
Tadeu da Silva, etc, para actualizar la práctica pedagógica y el
sentido mismo de la escuela.
Por lo tanto, la invitación es a detenerse en la riqueza de
cada uno de los artículos que se comparten en esta edición, pues
en ellos encontramos una praxis educativa real, que se distancia
de su acción para ser reflexionada, cuestionada y pensada. Con
seguridad, este número ofrece valiosas pistas para emprender y
continuar propuestas pedagógicas que renueven el sentido de la
escuela e impriman la alegría en cada uno de los actores que la
conforman y le dan su norte. Bienvenidos

ISSN
16924053
Número de Páginas
94
Año